
Deje de luchar contra su horno rotativo. Comience a obtener resultados reales.
Si alguna vez ha intentado acelerar el funcionamiento de un horno rotativo, sabe perfectamente cuál es el problema: al aumentar la velocidad, surgen zonas donde la pieza no se calienta adecuadamente.
Esto ocurre porque los elementos calefactores estándar son… bueno, estándar. Son tubos genéricos que generan zonas sin calor y tardan mucho tiempo en transmitir el calor al material. Para asegurarse de que todo se cure correctamente, es necesario reducir la velocidad de rotación del horno. Es frustrante.
La solución no es usar un motor más rápido. La solución es utilizar módulos infrarrojos personalizados.
Hacer llegar el calor allí donde realmente importa
La mayoría de las lámparas comerciales emiten una cantidad fija de calor por pulgada. Pero su línea de producción no es “estándar”.
Cuando fabricamos módulos personalizados, ajustamos la tensión y la densidad del filamento para que se adapten exactamente a la velocidad de movimiento de su transportador. En lugar de esperar minutos para que una pieza se caliente, esto ocurre en segundos.
Es una respuesta rápida. Eso significa que puede aumentar la velocidad de producción sin preocuparse por piezas defectuosas.
Diseñados específicamente para su máquina
Los hornos rotativos tienen espacio limitado. No hay mucho margen de error.
No utilizamos soluciones genéricas. Fabricamos estos módulos con precisión milimétrica para que se adapten perfectamente a su chasis. ¿Necesita un diámetro específico para el tubo de cuarzo? ¿Un recubrimiento especial para cambiar la longitud de onda del calor? Lo tenemos.
Y como estos módulos giran, utilizamos conectores de calidad industrial. Nadie quiere lidiar con lámparas que vibran durante el funcionamiento del horno.
El “problema” (y cómo resolverlo)
El problema es que los módulos infrarrojos personalizados generan muchísimo calor. No se pueden simplemente instalar en un sistema antiguo y listo.
Estos módulos consumen más corriente. Se calientan mucho.
Antes de encenderlos, revise sus paneles eléctricos y sus ventiladores de refrigeración. Asegúrese de que su sistema eléctrico pueda manejar esa carga; de lo contrario, podrían romperse los interruptores o, peor aún, dañarse los cables.
Pero una vez que tenga todo listo, todo será más fácil. La zona de curado se reduce, los ciclos se aceleran y ya no tendrá que preocuparse por la productividad horaria.