
Deje de permitir que la temperatura del ambiente arruine sus productos horneados
Si alguna vez ha utilizado un horno de panadería portátil en un lugar con corrientes de aire fuertes, sabrá cuán difícil es trabajar con él. Tan pronto como la habitación se enfría, el horno deja de generar calor. Los elementos térmicos intentan mantener el calor, pero simplemente no lo logran. El resultado son productos horneados con calidad irregular y mucha frustración.
Hemos encontrado una solución para esto. El truco consiste en reemplazar los calentadores antiguos por modelos de infrarrojos de alta densidad, y combinarlos con un sistema que sabe cómo actuar de forma proactiva.
¿Por qué funcionan los sistemas de infrarrojos?
La mayoría de los hornos dependen de la convección, es decir, simplemente mueven el aire caliente alrededor del producto. Pero eso es lento. Los sistemas de infrarrojos son diferentes: utilizan radiación, lo que significa que el calor llega al producto casi al instante.
Utilizamos tubos de cuarzo de onda corta porque son muy rápidos. Pero el verdadero secreto radica en cómo se configura el controlador PID. En lugar de esperar a que la temperatura baje antes de actuar, configuramos el sistema para que compense activamente. El sistema vigila la velocidad a la que se pierde el calor y aumenta la potencia antes de que el horno se enfríe realmente. De esta manera, la temperatura se mantiene constante. Sin caídas bruscas, sin sorpresas.
Elegir el hardware adecuado
Diseñamos estas lámparas para que puedan reemplazar las lámparas originales, de modo que no sea necesario reconstruir todo el horno.
Sin embargo, hay algo importante: no coloque lámparas con la máxima potencia posible. Si lo hace en un espacio pequeño, podrían aparecer puntos calientes que dañen la corteza del producto o, peor aún, derritan la carcasa del horno.
También debe tener cuidado con la tensión eléctrica. Si conecta una lámpara de 220 V a un sistema de 240 V sin verificar las especificaciones, el filamento se quemará. Puede funcionar por un tiempo, pero se quemará mucho antes de lo esperado.
Las compensaciones necesarias
Bueno, esto no es magia. Siempre hay un equilibrio que mantener. Cuando se busca una respuesta rápida, se ejerce más presión sobre las lámparas. Si el sistema se enciende y apaga demasiado rápido, el vidrio de cuarzo puede sufrir daños por choque térmico. Para evitarlo, sugerimos un inicio gradual. Así, los filamentos se protegen y todo funciona durante más tiempo.
Además, preste atención al flujo de aire. Estas lámparas generan mucho calor en un área pequeña. Si la ventilación no es suficiente, toda la carcasa del horno se calentará. Entonces, el horno se negará a enfriarse, incluso cuando esté apagado.